martes, 29 de julio de 2008

El esquema de Erick H. Erickson sobre el desarrollo normal del ser humano y su aplicación en la pedagogía visto por el Dr. Carlos E. Biro.


En su libro, Santiago. Un cuento pedagógico, el Dr. Biro establece su tesis central: “El sistema de enseñanza tiene que ir de la mano con las necesidades emocionales del estudiante, en sus diferentes etapas de desarrollo, para mantener su motivación en alto”.

Durante los primeros 6 meses de vida el niño está aprendiendo fundamentalmente a distinguir entre su ser, su persona y la realidad. Descubre que la realidad (lo que lo rodea) es distinto a él. El objetivo de la enseñanza en esta edad sería la adquisición del pensamiento realista, a diferencia del pensamiento mágico. El método más eficaz para lograr este aprendizaje se prescribe en un trato (objetos de afecto) muy predecible. La rutina diaria tiene que ser igual, por ejemplo las comidas a determinadas horas y dadas por la misma persona, nada que hoy lo atenderá la mamá, mañana la educadora de la guardería, la otra semana la abuelita, etc. En el primer año el niño está tratando de averiguar en quién puede tener confianza y en quién no.

Otro paso importante en su desarrollo es el poder parase y con ello compara su tamaño con el de otros. Con ello aparecen dos sentimientos encontrados: por una parte el placer por un paso importante hacía la autonomía, y por la otra, el origen de la vergüenza, basada en su pequeñez y en su falta de control.
Para que la autonomía predomine sobre la vergüenza hay que reforzar los logros con el aplauso y tolerar la falta de control y la torpeza. ¡Es tanto más fácil hacer bien y rápidamente algo y no esperar a que el niño lo haga por sí mismo.

La enseñanza programada (ejemplo: los juguetes que llevan implícitas instrucciones para su uso), no cumple con la función educativa del juego libre. El juego es una forma de aprendizaje que permite explorar nuevas formas de manejar la realidad sin correr grandes riesgos. Como actitud, la enseñanza programada incita a la imitación: el juego, a la innovación. Se entiende por juego la actividad espontánea con objetos de la elección del niño. El educando por lo regular, no dedica su energía a aprender explorando, sino la gasta en prepararse para pasar pruebas que aseguren su éxito.

Entre los 2 y 3 años prevalece el placer en comunicarse, o bien la frustración por la incapacidad de hacerlo. En la cultura occidental el lenguaje verbal ocupa un lugar predominante, sin embargo, es conveniente para el desarrollo armónico del ser humano fomentar su capacidad de comunicarse, en otras formas (lenguaje preverbal). El lenguaje verbal, en realidad, es una extensión del llanto. El permitir el llanto y el lenguaje poco estructurado le deja de por vida al niño la posibilidad de comunicar lo que siente y no tan sólo lo que piensa.

Otra experiencia importante es la iniciación del control de los esfínteres, que simboliza en forma clara y creciente control sobre sí mismo. Por otra parte, constituye su primera “moneda de cambio”. Ahora puede dar su materia fecal, en el lugar apropiado, a cambio de cariño, aprobación o hasta premios. Un manejo represivo en la educación del control de los esfínteres, tienen como resultado desde lograr vergüenza y un retraso en la resolución de este paso del desarrollo, hasta la “constipación”.

El niño en su etapa preescolar (3-6 años) es particularmente inquisitivo en dos de sus características: Por una parte, la movilidad y el lenguaje verbal. Son muy preguntones y tentones. Por otra, el proceso de socialización apenas comienza. Claro que no se puede permitir que toque todo, tanto por la posibilidad de peligro como por respeto a la propiedad ajena. Tampoco es posible contestar a todas sus preguntas en el momento en que las hace. Sin reprimir la curiosidad del pequeño y sin permitirle manifestaciones antisociales, se la puede dirigir o encauzar y se puede aprovechar esta coyuntura para enseñar el manejo de la demora. Una educación congruente exige que se le explique por qué no se le puede contestar su pregunta en ese momento, que se le proponga un tiempo definido de demora y que se cumpla esta.

La agresión es una parte integrante del ser humano y varía su intensidad de sujeto a sujeto. Conviene distinguir a la agresión de la violencia. La primera es un sentimiento competitivo sin intento de destruir. La segunda, en cambio, sí acarrea un deseo destructivo. Ahora bien, el coraje se ha de manifestar cotidianamente, “al corriente” (cuando se dé) y con quién corresponde, y no necesariamente en forma física. Así saldrá en pequeñas dosis y habrá poca posibilidad de destrucción.
Cuando hay resentimientos guardados, la ternura no fluye; cuando se ha agotado la agresión mediante su expresión es que aflora los sentimientos tiernos. Vista así las cosas, se puede presentar como un ideal educativo el no enviar mensajes verbales que contradigan lo que se percibe por los muchos canales de comunicación preverbal. Quién esta acostumbrado a verbalizar sus sentimientos agresivos, logra mantener salud mental y una buena comunicación.

Enviar a un niño a la escuela por primera vez se suele vivir como un abandono. Se le tiene que explicar lo que puede esperar y lo que no, se refuerza con ello la confianza en los padres y se minimizará la ansiedad de esta experiencia. En el jardín de niños se ensayan diversos estilos de relación interpersonal.

Hasta el momento de ingresar a la escuela las relaciones interpersonales de los niños suelen ser verticales: ven hacia arriba a los padres y a sus hermanos mayores y hacia abajo a los hermanos menores. Y bien, cuando se inician los primeros experimentos en cuanto a relaciones horizontales, estos son torpes. “parece que tienen muchas ganas de ser amigos y no saben cómo hacerlo, a veces pueden manifestarlo en conductas agresivas.

En el cuarto y quinto año de vida se descubre la diferencia entre los sexos. Para esta etapa se prescribe una actitud abierta con respecto a la información sexual. También se recomienda que se enfatice que la relación es entre personas de la misma generación. (Ejemplo: explicar al niño el por qué no puede acariciar eróticamente a la mamá).

La siguiente etapa abarca la escuela primaria: (de los 7 a los 12 años). En este momento el escolar está preocupado por el dilema entre producir cosas mediante su trabajo, o bien sentirse inferior a los que sí lo pueden hacer. Tienen una habilidad enorme para aprender nuevos símbolos: lenguaje escrito, otros idiomas, aritmética, música. También se sugiere que se den en forma de juegos en equipo.

El aprendizaje se da cuando se despierta un proceso emocional, por lo que resulta más afectivo que intelectual.

Los individuos del sexo masculino invierten más tiempo demostrando su masculinidad… mientras las mujeres lo invierten más productivamente.

De 12 a 18 o más, (Secundaria y Preparatoria) viene la adolescencia. En este momento el joven trabaja arduamente para obtener una identidad y al no tenerla queda instalado en una confusión de roles. Mientras no acaba de saber realmente quién es, se siente angustiado cuando se queda solo. Busca modelos en personas mayores.

Ahora se prescribe una educación muy justa, con las reglas claramente marcadas desde el principio de cada curso y tienen que ser las mismas para todos. Se sugiere un gran respeto por la sexualidad. Los buenos profesores tienen que entender y contar con la capacidad de escuchar las necesidades emocionales de los adolescentes. Tienen que ser justos e imparciales, elocuentes y bien preparados.

En la enseñanza debe haber ciclos cortos y repetidos entre la teoría y la práctica y poner la primera experiencia práctica por delante de la teoría. El objetivo central de la enseñanza en este grupo es proporcionar recursos de apoyo para que el adolescente encuentre su identidad en un contexto sano de desarrollo personal. Ofrecerle un panorama de la cultura para que el seleccione y proporcionarle también actividades manuales concretas. Es triste ver que los niños leen en las escuelas para cumplir con una asignatura: leen para el maestro, no para ellos mismos. Hay que fomentar que el alumno empiece a leer para satisfacer una necesidad interna, para resolver dudas y hacerlo también por gusto.

Es importante la presentación de material sexual ya que con esto disminuye las angustias de algunos alumnos y les permite que ventilen sus dudas en un ambiente en que son tratadas factualmente, como parte de la enseñanza, restándoles así carga erótica.

Freud hablaba de tres modos de organizar la libido: La “Oral”. Esto quiere decir, por una parte que sus sensaciones placenteras se centran en la boca (ser amamantados); y por otra, que siente que solamente puede recibir ya que no tiene nada que dar. La “Anal”. Las sensaciones corporales placenteras se derivan del control sobre la emisión de la orina y de la materia fecal y ya existe la sensación de poder comerciar. Finalmente, las sensaciones placenteras se enfocan en los órganos genitales y el orgullo de tenerlos sólo alcanza su plenitud en el dar placer a otro, a la vez que se obtiene. Así nace la generosidad. En resumen, ser oral es ser dependiente; ser anal es ser comerciante; y ser genital es ser dadivoso.

Posteriormente se presenta la adultez joven (enseñanza universitaria de nivel licenciatura). En este momento se aprende a estar solo a gusto consigo mismo y a tener relaciones íntimas. Se prescribe que la educación se lleve a cabo no en planteles sino en donde se hace el trabajo. Allí el estudiante participará en trabajo real, con una relevancia social, y no en modelitos estériles de laboratorio.

El propósito de todas las licenciaturas es conferirles habilidades concretas a sus alumnos para que, lo más pronto posible, las pongan al servicio de su sociedad. Los programas de licenciatura deben desarrollar las tres áreas de la enseñanza – los conocimientos, las habilidades concretas mentales y motoras y la de las actitudes. Se puede criticar a un gran número de carreras diciendo que de ellas salen individuos que saben muchas cosas, pero no saben hacer nada. Esto constituye una frustración para el alumno y un desperdicio de recursos para la sociedad.

En la adultez media (periodo dedicado a la crianza de los hijos- 30 y tantos a los 50 y tantos) se obtienen la madurez y aparece su capacidad de integración. La tarea fundamental es lograr un equilibrio entre la productividad y el estancamiento. Suele ser menos egoístas y más generosos. Esta es la etapa de la “crisis de la mediana edad”: el pánico a envejecer y no haber logrado sus metas.

La última etapa: la adultez tardía (alrededor de los 60) o edad de la vejez, empieza alrededor de la jubilación, después que los hijos se han ido. La tarea primordial aquí es lograr una integridad yoica. Puede ser una etapa difícil, por el sentimiento de inutilidad, las enfermedades y la muerte. Periodo que puede resultar sabio por su generosidad de espíritu.

3 comentarios:

Gringa Vieja dijo...

"Los individuos del sexo masculino invierten más tiempo demostrando su masculinidad...mientras las mujeres lo invierten más productivamente." Es así toda la vida, no crees? ;-)

Me gustó la reflexión ~ conozco bien la enseñanza de Erickson, pero no sé nada de Biró. Investigaré más.

No sé como es en México, pero aquí, desgraciadamente, estamos perdiendo esta idea de la importancia de educar a la persona total por nuestra preocupación con los "standardized tests" (exámenes estandarizados?) En muchas escuelas han eliminado las clases de la música y de todas las artes y, claro, las lenguas extranjeras porque todo el mundo debe hablar inglés, no sabías? Y para qué necesitamos las artes si no van a ayudar a mejorar las calificaciones en los exámenes?

Esta tendencia me da mucha tristeza porque me parece que estamos rechazando algo esencial para todo ser humano: una educación que facilite la capacidad de expresarse desde lo más profundo de su ser.

Mary Tere: Bienvenida al bloguisferio! Nos hace falta otra mujer en este Club de Blogueros Ancianos. Espero que sigas aquí.

Miguel Matus dijo...

Hola Mary, se te extrañaba.Interesante comentario de lo que pasa allá con la educación. Escribi un correo para ampliar el tema anterior de discusión, se llama: Familias especiales de un solo padre, leelo y me dices.Si efectivamente Mary que estuvo por acá, ya va a poder hacer comentarios. Saludos

Gringa Vieja dijo...

Amigo Matus, me gustó mucho tu reflexión sobre las familias de sólo un padre. No comenté porque ya habíamos conversado sobre el tema en los correos. Te agradezco la continuación de la conversación, que es la única manera de llegar a entender variados puntos de vista, yo creo.