miércoles, 28 de julio de 2010

EL ESCUDO DE VALORES


Comúnmente los escudos heráldicos representan títulos nobiliarios de la realeza de antaño y de algunas actuales monarquías, pero del que voy a hablar en esta ocasión, queridos amigos imaginarios, es del Escudo de Valores.

En el Taller de Desarrollo Humano que imparto en el INAPAM, se está viendo el tema de los Valores Humanos, tan escasos en estos tiempos. Este escudo nos plantea 6 aspectos básicos en nuestra vida, que intentaré contestar personalmente.

El primero nos pregunta: ¿Cuál es el mayor logro de mi vida? La mayoría de mis alumnas, como son mamás, pusieron precisamente ese, el de ser mamás, cosa que en el género opuesto no necesariamente sería, el de ser papás, sin dejar de ser importante la paternidad en nosotros.

Los invito a contestar, cada quien en su reflexión, cuál ha sido el mayor logro en sus vidas. Visto el logro como la acción de lograr, una consecución de un proyecto, de una convicción, de un anhelo. Es el haber obtenido un estatus emocional después de un trabajo hecho. Creo no es fácil responder, porque puede haber en nuestra vida muchas satisfacciones, pero considerar el mayor de todos y destacarlo de los demás, le da un estatus reflexivo importante.

¿Mi mayor logro? (estoy pensando), podría decirles que es mi nivel profesional, o que tengo una familia linda, o que en parte es mi experiencia en aspectos humanos. Acuérdense que estamos hablando de algo que ya se realizó, de algo pasado y ¿si todavía ese logro no ha llegado todavía, en donde nos deja esa aparición reflexiva vacía? No importa que fuera algo no planeado, lo importante es que esté hoy con nosotros.

Sé que puedo decir que no veo un logro como el haber llegado a una meta, o el haber obtenido algo. No podemos decir que ya la hicimos, que ya somos los “chipocludos” maestros, gurús, o profetas. Es como cuando logramos un título profesional, donde nos hemos ganado el derecho de que nos digan: Licenciado, Doctor, Ingeniero, Maestro, ¿Y? Algún sabio dijo: “Cuando encuentres a Buda en el camino, mátalo”. A Buda no se le encuentra y ya, toda nuestra vida nos la pasamos buscándolo. Cuando alguien dice que ya lo encontró, hay que dudar, porque a lo mejor, ese hallazgo es sólo una ficción.

Somos siempre peregrinos, estamos de paso buscando nuestras raíces, ¿de dónde venimos?, ¿hacia donde vamos? Y entonces… contestando a la primera pregunta, cual ha sido mi mayor logro, podría decirles que: “Estar en el camino de la CONCIENCIA” No he llegado a ningún sitio, no he obtenido nada, simplemente estoy andando, buscando, sonriéndole a la vida agradecido por haber encontrado este camino. No veo la meta todavía, “sólo siento con mis pies descalzos el crujir de las hojas en el otoño de mi vida”.

La segunda parte nos cuestiona: ¿Cuál es el valor más importante para mí? Muchas de mis alumnas respondieron que era La Salud, El Amor, La Familia, La Honestidad, La Unión y otras más. Acuérdense que los valores son personales, cambian con el tiempo y las circunstancias. Hoy en día, para mí uno de los valores más importantes es La Salud, sin ella todo se complica. Nuestro cuerpo es nuestro vehículo para lograr lo que nos proponemos.

La tercera interrogante nos pregunta ¿cual es la principal cualidad en mi familia? En mi familia de origen, de parte de madre, se daba la diversidad, el buen humor, las raíces folklóricas de un pasado que vale la pena recordar. Mí familia actual se caracteriza por destacar el valor de la familia como principal motor de búsqueda.

El siguiente cuestionamiento es: ¿Qué es lo que más desearía lograr en mi vida?
¿Qué me falta todavía que aún no ha llegado? Llenarme de una actividad productiva que refleje mi forma de ser.

El quinto puntualiza: ¿Cuál es el valor que yo desearía ver que viven y comparten todas las personas? Hablando de una sociedad no podemos sólo destacar un valor, tendrían que ser varios concatenados. Suena como los buenos deseos, y en ese tenor, podría decir que me gustaría vivir en una sociedad más civilizada, más preparada, más inteligente, con raíces que los una, tolerante en la diversidad, principalmente.

Y el último es una pregunta con un fondo interesante: Cuatro cualidades mías que las personas recordarán después de mi muerte.
Por supuesto que esto tiene que ver con la Autoestima que cada uno tenemos, y es intentar poner en boca de los demás lo que nosotros pensamos de nosotros mismos. Y en ese intento yo diría aventureramente que serían:
1. No era del montón, era muy especial.
2. Fue siempre un buscador, un peregrino.
3. Le interesaba lo importante.
4. Tenía una actitud positiva y creadora.
5. Le gustaba lo humano.

Cómo ven mis queridos lectores imaginarios, hay les dejo de tarea estas seis preguntas, podrían sacar cosas interesantes, nada pierden. Hasta la próxima.

martes, 20 de julio de 2010

"Visión de nuevas alianzas políticas"


Ahora mis queridos lectores imaginarios, quiero hablarles de un tema que aunque sí invita a la reflexión, va a ser un tanto diferente a los que ya he tratado. Hace poco hubo elecciones en algunos estados de la república y para contrarrestar el enorme peso que tiene el PRI se hizo unas alianzas un tanto sui géneris entre fuerzas antagónicas del PAN y el PRD.

Cuántos años y cuántas vidas costaron éstos enfrentamientos ideológicos de dos posturas totalmente extremas. La izquierda como una posición política e ideológica que implica una definición en torno a la desigualdad social y a la explotación, entre muchas más. Es más bien una postura ética. Es una posición anticapitalista, en contra de la religión como forma de enajenación. Se lucha por una sociedad más justa (aunque a veces sólo en teoría).

Nótese que hablo de posturas ideológicas (izquierda y derecha) y no de partidos políticos que aparentemente las sustentan, porque a veces vemos que esto no es tan cierto.

La derecha, vista en el PAN del gobierno actual, ha incrementado el neoliberalismo y conservadurismo a ultranza, queriendo mantener un sistema presidencial que ya se ve debilitado por los constantes errores e improvisaciones del gobierno. Pareciera ser que le falta sentido común y no va con el ritmo ciudadano de sus demandas.

En el fondo, todos los partidos políticos buscan el poder y el dinero, no importando los colores, que si es azul, o amarillo, o verde, o los colores nacionales. Se ve corrupción en todos y más cuando se introducen los extremos, dizque “ideológicos”. Esas ultraderechas reflejadas en el PAN con la influencia de organizaciones como el Yunque (agrupación paramilitar secreta), el MURO (Movimiento Universitario de Renovación Orientadora), cuyo objetivo es instaurar “el reino de dios sobre la tierra”, y “perseguir el poder para evangelizar las estructuras y las instituciones del estado”. Los Cruzados de Cristo Rey cuya misión es enseñar a obedecer, y algunas otras nefastas organizaciones. Los que estudiaron historia recordarán a la “Santa” Inquisición del siglo XV en España, ¿algo parecido, no?, sólo que antes, quemaban a las brujas y brujos, ahora los secuestran y desaparecen.

Vemos en la actualidad un debacle en las instituciones políticas y de gobierno, muy alejadas de la realidad que vive el pueblo de México. Algunos políticos y servidores públicos se les ha visto avorazados, insensibles, ignorantes, poco profesionales, faltos de sentido común, inhumanos, en fin, poco o nada, “servidores públicos”.

El binomio “perfecto” que hoy vemos: Políticos corruptos de un lado y ciudadanos ignorantes por el otro. Esa es la mancuerna que se maneja hoy día: los gobernantes necesitan de aliado a la ignorancia de sus gobernados, cuando ésta se acabe, (si es que algún día llega), florecerán los estados realizados, por ahora, sigamos el juego político.

¿Hacía dónde va México, ese México prehispánico grandioso que estudiamos en nuestros libros gratuitos de la primaria, con la señora “Patria” en su portada?, creación de Jorge González Camarena, mujer de tez morena, rasgos indígenas y mirada valerosa. Con una revolución en nuestra difícil historia ya muy olvidada. ¿Para qué y por qué pelearon nuestros abuelos y murieron por un mejor país? Estamos mancillando nuestros orígenes con batallas estériles contra los narcos, donde aparecen todos los días en la prensa escrita y en la televisión el número de muertos de dicha batalla.

Nací en un país bello que me dio la oportunidad de aprender a amar a mi patria, había paz y tranquilidad y podíamos jugar despreocupadamente en la calle o en el parque cercano. El peso con respecto al dólar era sólido, los campos agrícolas no sólo daban para comer a los mexicanos sino podíamos exportar. Existían los trenes, trenes que ahora han desaparecido sin rastro alguno, sin saber la razón de su desaparición. Siempre “hemos” sido un país petrolero, pero importamos grandes cantidades de gasolina. Contamos con las mejores playas del mundo, pero los bañistas las contaminan con basura.

Mis hijos han vivido siempre con crisis económica, pero ahora lo más triste es que mis nietos tienen, en parte, un país de mierda. No pueden salir solos porque los raptan, solo los ricos pueden estudiar en escuelas privadas y las públicas tienen índices tan bajos de competitividad que mejor estudiar en casa con la sirvienta analfabeta. Sólo pocas instituciones como la UNAM y el IPN son orgullo de los mexicanos.

Veo la tristeza de nuestros jóvenes queriendo meterse a la UNAM sin contar con el pase directo, cientos de miles de candidatos queriendo inscribirse a facultades de tan sólo un puñado de alumnos, que hacen dos o tres intentos sin lograr su objetivo. Imagínate, lector imaginario, curioso pleonasmo, un muchacho preparatoriano que sus papás le dicen: A ver que haces, porque no te podemos pagar una universidad privada, haz el examen a la UNAM y si no pasas te pones a trabajar en lo que salga. ¿Cómo queda el alma de ese chico?, te lo dejo de tarea…

Dicen que nos estamos pareciendo a Colombia, no lo sé de cierto, más bien creo que estamos tocando la parte sombría de los mexicanos, el egoísmo, la falta de raíces en nuestra actitud, el individualismo, la competencia irracional, la ceguera, la falta de continuismo en los proyectos sexenales, las corrupciones sindicales, la enorme desigualdad social, (Slim como el hombre más rico del mundo y 40 millones de mexicanos en pobreza), y bueno aquí le paro si no nunca termino con los etcéteras…, ah y se me olvidaba los bajísimos niveles de educación, pues nada más vean a nuestra líder sindical de los maestros, la grandilocuente Doña Esther Gordillo, así no se puede.

Entonces y como les decía al principio, cuál va a ser el resultado de estas alianzas políticas. Dicen por hay que “sólo están hechas para ganar y no para gobernar”, ¿Dejaremos el presidencialismo y nos convertiremos en régimen parlamentario? Parece el título de una telenovela de Televisa: ¿Acabarán los políticos mexicanos con nuestro México lindo y querido?, ¿Izaremos la bandera norteamericana en el zócalo? ó ¿se incrementará en un mil por ciento las migraciones a cualquier país, tanto para estudiar como para trabajar?, ¿vivimos el holocausto mexicano?, ¡quien podrá defendernos? , ¿Cómo poder salir de este bachezote? Llamemos a un nuevo emperador europeo para que venga a salvar a los pobres mexicanitos. ¡Arriba México, hijos de la!…

lunes, 12 de julio de 2010

Cuento mediano:"Repartiendo Karmas"


¿Quién sigue Pedro?
Ha sido un día muy pesado, la verdad espero terminar pronto porque estoy exhausto.
Es una mujer, Señor, y tiene un aspecto verdaderamente atroz.
Hazla pasar y me dices cuántos quedan todavía, por favor.
Se oye detrás de un biombo chino que se encuentra en el fondo de la oficina: “Toma asiento hija mía, estoy contigo en un segundo”
La mujer tuvo en vida multitud de experiencias verdaderamente desgastantes y a sus cincuenta y nueve años parecía una anciana acabada de noventa.

Venía desconsolada, pero a la vez esperanzada a que nuevamente todo cambiaría para bien.
Buenas tardes hija, pero no te quedes ahí parada, toma asiento por favor.
¿Gustas un refresco, café, una copa, algo?
No Señor, se lo agradezco mucho.
Pero dime, espero que ya hayas terminado de llenar el formato para tu siguiente vida, y que podamos terminar pronto este asunto, estoy muy cansado y quiero irme a acostar temprano.

No sé a qué formato se refiera, Señor.
Otra vez Pedro, siempre es lo mismo con él.
PEDRO, gritó irascible a su ayudante.
Dígame Usted Señor.
¿Dónde está el formato de la señora?
Formato, ¿formato Señor?
No te hagas, la señora viene a recoger su nuevo Karma.

Es que, se me olvido, Señor, le pido mil disculpas, hemos estado muy ocupados, por cierto, todavía faltan por atender una diez almas, las demás, las pase con ficha para el día de mañana.
O.k. ni modo, llenaré el formato aquí con ella.

Discúlpame hija, normalmente no me enojo, pero es que Pedro mi ayudante a veces me saca de quicio.
En realidad el Señor Dios era un hombre extraordinariamente sabio y con un carácter sensible, sólo que hoy fue un día largo y pesado.
Bueno, quiero que vayas respondiendo a todas las preguntas con honestidad, si no, tú serás la afectada en tu nuevo ciclo. ¿Queda claro?
Si Señor, seré honesta.

¿Nombre anterior?
María Martínez Escobar
¿Ocupación?

Fui la mujer del comendador en la Santa Inquisición
¿En la qué?
No inventes, pero eso fue hace varios siglos.
¿Y sabes en qué año estamos ahora?
No lo sé Señor.
En 1955, 28 de Octubre para ser exactos. Pero mujer, ¿en dónde has estado todo este tiempo?
Me imagino que algo parecido a los infiernos, Señor, la gente que he encontrado ahí solo me comentó que era la parte de abajo. Yo no entendí nada. Fue una larga pausa llena de angustia y desesperación.

¿Y cómo le hiciste para salirte de ahí?
Un día alguien me consiguió un pase, claro tuve que hacerle algunos favores…
Pero, eso es corrupción, mandaré una queja al sindicato de los de abajo para que tomen cartas en el asunto, sé que no me harán mucho caso, pero son los procedimientos, ¿tú me entiendes, verdad?
No mucho Señor, Usted disculpe.

Olvídalo Hija mía.
Esto se complica, nunca nos había pasado algo así. Nadie había desaparecido tanto tiempo. La verdad no sé que hacer. Tal vez le tengamos que dar fin a tu vida.
No Señor, se lo suplico, no lo haga, por favor.
No fue mi culpa. Unos señores me llevaron abajo y es ahí donde he estado tanto tiempo.

Bueno, o.k., pero no llores. Creo que tienes razón, sigamos llenando el formato.
En qué nos quedamos, a sí, me decías que fuiste la esposa del comendador. ¿A qué te dedicabas?
Yo era la persona que acusaba a las mujeres de brujas y las presentaba a mi marido.
¿Y a cuántas brujas quemaste?, perdón, ¿A cuántas mujeres quemaste?
No lo sé con exactitud, nuestras auditorias las hacía el primo de mi esposo y era una nata para los números., pero creo que fueron algo así como… diez mil.
¿Diez mil?, no puede ser, con razón te mandaron para abajo.

Creo que tu Karma va a estar bastante cargadito, pero bueno.
Dejaremos para después todos los datos de tu anterior vida y pasemos a la asignación de tu próximo ciclo.

¿Qué nombre quieres ponerte?
No sé Señor, el más horrible que exista, Yudilia, Kareny, Xare, Yanet, es más, creo que sería mejor sin nombre, para que todos me digan: Mira hay va la sin nombre.

Bueno, bueno, bájale, creo que te pondremos María.

¿En qué familia quieres nacer?
En la calle, Señor, en un basurero de Iztapalapa. Y que si el DIF me recoge, el vehículo en el que me transporten, choque y se incendie y me muera.
Pérate, pérate No tan de prisa. Y a dónde dejas los Karmas, ¿qué, quieres morirte de bebecita?, eso no se va a poder.

Perdón Señor, me ofusqué.
Bueno, mándeme con una madre que muera cuando yo este muy pequeña, para que la recuerde toda mi vida con nostalgia. Que nunca pueda visualizar su rostro en mi mente y que sólo con las fotografías la conozca extraña.
Y que con mi padre suceda lo mismo, para que sea una huérfana, una pobre huérfana.

En lugar de mi madre quiero tener una madrastra, como la del cuento de la Cenicienta, y que me trate muy mal, que me odie, y que nunca en navidad me den regalos y que desde chica me pongan a trabajar y le tenga que dar todo el dinero que gane.

Hay hija, no exageres, eso más bien parece una telenovela de Televisa o TV Azteca, pero bueno, respeto tu decisión.
Pasemos a los datos de tu matrimonio. ¿A los cuántos años quieres casarte?
Muy joven e inexperta y quiero que mi marido sea un desalmado, un monstruo, un insensible, así como mi anterior marido español.
Y ¿Quieres tener hijos? Si, quiero tener muchos hijos y también abortos, y que al final me quede con sólo dos, y que cuando sean mayores me abandonen en mi vejez.

Bueno, hija mía, quiero ayudarte, no te daré los abortos. Tendrás dos hijas, pero la mayor será igual a su padre y se casará también con un hombre insensible. Te darán muchos dolores de cabeza. Pero no quiero desanimarte; tendrás una hermosa hija, que te querrá mucho y te dará dos hermosos nietos.

Y qué quieres hacer con tu familia, ¿seguir casada toda la vida hasta que seas viejita o qué?
Si Señor, que no termine mi sufrimiento hasta mi muerte.
Sabes, sé que matar a diez mil personas es sumamente cruel e inhumano, pero e inventado un mecanismo curativo que se llama EL PERDON y creo que también en tu caso es válido.

Por lo tanto, tu matrimonio no durara toda la vida. Cuando sientas que tu relación ya no funciona, llegará a ti un hombre que te hará sentir el

amor. No durará mucho, pero gracias a este encuentro podrás terminar tu relación con tu marido.

Gracias padre por estas bendiciones, no las merezco. Es más. Ni merezco estar hoy con Usted, debí haberme quedado eternamente allá abajo, pudriéndome toda la eternidad.

La verdad me sirves mucha más regenerada que estando eternamente en el infierno. No sabes lo efectivo que resulta, cuando los hijos arrepentidos vuelven a su carril. Son mucho más útiles que los propios santos.

Dejemos a un lado los detalles karmáticos, la verdad todavía tengo almas que atender y quiero concluir contigo.

Te daré algunos dones para tu próximo ciclo.
Cuando tus hijas crezcan, tendrás oportunidad de estudiar y prepararte para ser una gran psicoterapeuta. Tendrás mucho éxito en tu profesión y la gente recurrirá a ti para que la ayudes.

Alcanzarás muchas satisfacciones con tu profesión. Y todavía con plena madurez y entereza volverás a casarte con un buen hombre que te hará feliz. Podrás ver a tus nietos crecer a tu lado y un día, regresarás a mi en un sueño.

Bueno hija mía, llego el momento
Cuñaaaa, cuñaaaa, se oyen los primeros chillidos de una bebe…

¿Quién sigue Pedro?
Es una mujer Señor y tiene un aspecto verdaderamente feliz…

miércoles, 30 de junio de 2010

Película Claroscuro


Acabo de ver por segunda o tercera vez una película…, no encuentro las palabras que la puedan describir o por lo menos introducirme al contenido de la emoción que me deja siempre esta película.

Empezaré con el titulo, que de entrada en inglés “Shine” quiere decir brillar, y en español “Claroscuro” significa contraste de luces y sombras. Me quedo más a la sensación que me deja, con el título en español.

Dos temas se juntan y producen un resultado en donde la emoción queda atrapada en la locura. La influencia de un padre exageradamente castrante que la guerra le ha quitado violentamente a su familia de origen, y ahora con la suya que no quiere perder, la aprisiona tanto, que termina en la soledad de su neurosis. La música es su fuga y con ella atrapa a sus hijos, especialmente al primogénito y único hijo varón: David.

Esta parte de la influencia paterna podría ser la sombra y la otra, la luz, será la genialidad y el talento de David. Al juntarse ambas se produce esa locura que deja aniquilada a la razón convirtiéndola en notas, en compases, en música, terminando con el concierto para piano en re menor Op. 30 No.3 de Rachmaninov.

Es una historia real que le paso al músico prodigio: David Helfgott , magistralmente interpretado por Geoffrey Rush ganador por ello de un Oscar al mejor actor en 1996.

En su juventud, David se puede independizar del dominio despótico de su padre y se va a Londres para proseguir libre y profesionalmente sus estudios musicales, aunque la sombra de culpa por su atrevimiento, lo perseguirá toda su vida, desapareciendo sólo, hasta la muerte de su padre.

Vive con y en la música, lo demás, no existe. Sólo el amor y la comprensión de una mujer (Lynn Redgrave) logran reintegrarlo a la sociedad para compartir su don con el mundo.

Como ustedes verán, la música de la película es extraordinaria, llena de fuerza y dominio y podríamos decir que también Rachmaninov fue, como normalmente se da con los genios, un creativo intenso. No se la pierdan y para los que tengan hijos genios, no traten de realizar sus sueños frustrados en ellos.

Bon Appetit cinéfilo

miércoles, 23 de junio de 2010

Cuento corto: "El viaje inesperado de Doña Josefa"


Ya me pesaba salir a la calle, resollaba gordo constantemente y la “bola” no me dejaba ser la que fui antes. Un miércoles, como cualquier otro de las anteriores semanas, salí por las tortillas… y al cruzar la calle, ¡zaz! Que me caigo. Me costó mucho volverme a levantar pero por fin lo logré. La cadera me dolía tanto que al llegar a casa le hablé a mi sobrino.

- Manuelito, perdona que te moleste, me acabo de caer y me duele mucho la cadera, ¿podrías venir a verme?

- Si claro tía, en este momento salgo para allá, no te preocupes.

- Doctor, ¿cómo la ve, podré llevármela al maratón del INAPAM para la próxima semana?

- Hay Manuelito ya ni la burla perdonas.

- No se preocupe doña Josefa, todo está muy bien, como dice su sobrino, no sólo podrá competir en la carrera sino que la ganará.

- Bueno mi doña, usted tranquila, tómese estas medicinas y nos vemos mañana, ¡eh!

- Lo acompaño doctor, y aprovecho para ir a la farmacia a comprarlas.

- Manuel, no quería decirle mi diagnóstico delante de su tía, pero yo la veo muy mal, no sólo es el hueso roto de la cadera, su corazón esta muy afectado y para la edad tan avanzada que tiene, no creo que dure más de una semana.

- En serio doctor, ¿no hay otra cosa que se pueda hacer?

- No Manuel, principalmente es su edad lo que nos afecta, pero vamos a ver como responde a las medicinas que le mande y nos vemos por acá mañana.

- ¿Eres tú Manuelito, quiero que me digas la verdad, que te dijo el doctor, estoy muy mal verdad?

- ¿Qué te preocupa tía, no ganar la carrera?

- Ya Manuel en serio, ¿que te dijo?

- ¿Que bien me conoces, verdad?, pues sí, la cosa es delicada, tu corazón no funciona bien.

- Tú lo sabes, ya esperaba este momento, de hecho ya tienes todo listo, ¿verdad?

- Si tía, todo esta listo, aunque tú esperabas esto y la vida es así, no quiero que te vayas, sé que suena egoísta, pero te quiero mucho.

- Lo sé Manuel, lo sé, no sabes como te agradezco todo lo que haz hecho por mi. En los últimos años me he sentido muy acompañada.

El resollo gordo se intensificó y me entró el nervio. ¿Qué pasará después de mi muerte, a dónde iremos a parar?, ¡Dios mío, apiádate de mi alma!

- ¡Tía, no te mueras!… ¡tía!, ¡tía!…

…Josefa no se preocupe, tranquila, relájese ya todo paso, confíe en mi.

- ¿Qué paso?, ¿Dónde estoy?, ¿Ya me morí?

- Si Josefa, ya todo terminó, seré su guía y protector, todo va a estar bien, tranquila.

- ¿Andrés, eres tú?, que alegría verte… ¡Hermana!, que bien te ves.., ¡Papá!, ¡Mamá!, ¡Poncho!, ¡Silvia querida!, ¡Queta!, estás radiante, ¡Silvino!, mi amor, ¡Lulú!, ¡don Ambrosiano!, ¡Sr. Cortes!, ¡Chachis querida!, ¡Manolo!, tanto que te extrañé, ¡Desiderio!…

- Doña Josefa, perdón que la interrumpa, pero ha habido un error, nos confundimos de Josefa…

-Doctor, doctor, mi tía respira, gracias Dios mío, mi tía está viva…

- Manuelito, ¿Dónde estoy?...

viernes, 11 de junio de 2010

México a punto de perder por 10 cms.


A mí acostumbrado perfil blogero, ahora le hago un giro de 180º y les platico, no precisamente de Fútbol (que no se mucho, digo casi nada), sino del resultado del partido: México contra Sudáfrica.

Cuáles eran los pronósticos más escuchados acerca del resultado: México va a ganar 3 – 0, ganará 2 – 1, es más, la opinión especializada decía que México era el favorito y tenía muchas posibilidades de ganar. En resumen, la mayoría dijo que México ganaría.

Y cual fue el resultado, no sólo los números dijeron que fue un empate a uno, sino que México estuvo a punto de perder por escasos 10 cms. Recordarán, una rápida descolgada de los sudafricanos casi a punto de terminar el partido, si no mal recuerdo fue Katlego Mphela contra dos defensas y ¡zas!, la pelota pegó en el poste de la portería.

Imagínense si “hubiera” entrado el gol. Muchos mexicanos se hubieran cortado las venas, o mínimo tirarían el Ángel de la Independencia. Precisamente de eso quiero escribir, de la “Pasión desbordada” de los mexicanos, y del término “hubiera” tal utilizado en estos casos.

Que curioso, como con el Fútbol, se rebasa la pasión de los mexicanos por lograr un sueño efímero, como cantaba Chava Flores en su inolvidable: “A qué le tiras cuando sueñas mexicano”. No quiere decir que los mexicanos no podamos ganar, sino que muchas veces no sabemos como hacerlo. Creemos que sólo con “fe”, o con “magia”, se logran buenos resultados. No señores, ¡hay que trabajar!

Pero, ¿ganar qué?, ¿qué gana cada mexicano con un triunfo futbolero? ¿Qué acaso le toca un porcentaje de las ganancias del comité organizador, le van a condonar impuestos, le van a dar pases para ir a ver a Paquita la del Barrio? Chance ganan una lana los que apostaron. Ganamos el “orgullo de pertenecer” a los triunfadores, porque en nuestro subconsciente somos un pueblo perdedor, (perdimos contra los conquistadores españoles y de ahí nació una nueva raza acomplejada. Hemos perdido a lo largo de nuestra historia contra la superioridad de los gringos que nos arrebataron territorio, petróleo, y muchas cosas más). Claro que aquí la palabra pertenencia tiene un significado profundo. Nos cobija de la orfandad y la ignorancia, y como el avestruz, metemos la cabeza en el hoyo para no ver nuestra realidad y responsabilidad.

Como mexicanos no hemos hecho nada por terminar con las muertes de mujeres en Juárez, no protestamos masivamente por los resultados de impunidad, que desde hace un año, no se ha hecho justicia con lo del incendio en la guardería ABC, también el caso de la niña Paulette es patético y kafkiano, lo del padre Maciel es…demoníaco, aunque Benedicto XVI pida perdón, y así podría seguirme con muchos asuntos que el gobierno actual y los mexicanos no hemos podido resolver.

Entonces, ¿Qué onda? Creo que sólo somos buenos para el “desmadre”, pues ¡Arriba el fútbol! , ¡Arriba México!, ¡Cachún, cachún, ra ra!...¡Bafana Bafana, préstame a tu hermana!

Por otro lado los términos “ganar” y “perder” tienen una connotación muy subjetiva. Cuando se gana, decimos: “Ganamos” y cuando se pierde, decimos: “Perdieron”. Siempre buscamos culpables cuando algo no sale bien… Pinche Aguirre hubiera metido desde el primer tiempo a Cuauhtémoc Blanco y hubiéramos ganado. Si Blanco hubiera sido Negro, pues se confunde con los negritos y les hubiéramos metido más goles, chale…

Por hoy es todo, y ha seguir viendo el mundial.

viernes, 4 de junio de 2010

Cuento Corto:"La espuria de la teta fría"



Era un viernes, creo el último de mes, la verdad sólo lo sé de oídas, porque como apenas tengo dos meses y medio de edad, esas cosas todavía no las manejo muy bien. Mi mamá me puso en mi sillita del coche y salimos rumbo a la casa de mi abuelo Micky para que nos acompañara a varios lugares, entre ellos, a la visita de una escuelita, la verdad no lo sé, sólo los oí platicando a mis papás ayer por la noche de eso.

Salió mi abuelo y me saludo muy cariñoso mientras mi mamá pasaba a saludar a mi “Bisa”. Hacía mucho calor y me sentía un poco incómodo con la ropa que traía. Llegamos al primer lugar y el abuelo se quedo conmigo en el estacionamiento. Seguía sintiendo mucho calor. Después pasamos al consultorio de mi pediatra para recoger una receta y mientras estábamos estacionados empecé a llorar porque el sol me pegaba de frente. Mi abuelo lo notó y me puso una frazadita para evitar la molestia, pero no fue suficiente. El coche que estaba adelante se fue y mi abuelo entonces pudo ponerse en la sombra, ¡que fresco!, deje de llorar. A eso yo lo llamo “Empatía” y sensibilidad, gracias abuelo.

Pasamos al lugar que nos faltaba y sonó el teléfono, era papá, le dijo a mi abuelo que lo recogiera en su trabajo. Cuando llegamos, mi mami me cambio de ropa, ¡que alivio, ya era hora!, me puso algo más ligero y me sentí ya mucho mejor. Los cuatro nos dirigimos al lugar ese que les dije, la escue…, escue-lita, creo. Menos mal que dijo escuelita, si hubiera dicho guardería, me las hubiera olido, y hubiera empezado a llorar. ¡Listo mi papi!

Llegamos, nos recibió una señora muy amable y nos invitó a conocer el lugar. Lo primero que vimos fue un salón con muchos niños de mi edad, le eche el ojo a una bebé muy bonita como de dos meses que estaba dormidita en su silla. Otro me pareció chistoso, estaba sentado frente a un espejo, ¡que tonto!, creía que lo que miraba era a otro niño, pero ¡oh sorpresa! poco a poco se dio cuenta que era él mismo. En total eran como siete u ocho compañeritos y las nanas cálidamente me dieron la bienvenida. ¡Hola Sebastián!

Sé que ustedes se preguntarán como un bebé tan chiquito se expresa como si fuera mayor, pero esto es un truco de imaginación, el cuentista lo hace como si fuera yo. Y otra cosa, es un secreto, no se lo vayan a contar a nadie, pero el cuentista es mi abuelo Micky.

Mis papás pasaron a la oficina de la señora y se pusieron a platicar de cosas de negocios mientras mi abuelo y yo charlábamos y reíamos despreocupadamente. Él estaba fascinado porque era la primera vez que me veía reír. Al rato me empezó a dar hambre y mi mami me dio pecho. Antes de terminar me entró un sueñito y me quede dormido.

Al rato, ya nos estábamos despidiendo de la señora y lo único que escuche fue que nos veríamos el próximo lunes. Mi papi me preguntaba que si me gustaba mi nueva escuelita, más bien mi primera escuelita y yo la verdad no le conteste porque no entendía a que se refería. A poco no es padre aparentar que a veces uno si entiende y otras no, ¡quesque estoy muy chiquito!, gracias cuentista, es un buen punto.

Para no hacerles el cuento largo, acuérdense que es un cuento corto, paso el fin de semana y nuevamente, como suele acontecer, llego el lunes. Ahora si no es cuento, no sabía lo que me esperaba. Iba a vivir mi primer abandono. ¡Noo! ¡El primer abandono de mi vida y apenas tengo dos meses! Que injusta es la vida, mi terapeuta me lo trabajaría años más tarde y para ese entonces a mi ya se me habrá olvidado.

Note a mi madre, intranquila, preocupada, ella no lo sabe, ¡y no se lo vayan a contar!, la cache con lágrimas en los ojos, pero ella se hacía la fuerte conmigo. Ahora si de verdad, no sabía lo que estaba ocurriendo. Sentía como un hormigueo en el estomago y mi garganta se me cerraba. Llegó el momento de la despedida, mi mamá terminó de hablar con la señora amable, y me dio un beso. Fue el beso más cariñoso y hermoso que he sentido en mi vida, pero, ese beso fue el beso de “Judas”. Claro que yo no sabía lo que pasaría horas más tarde, porque nunca me había pasado. Nunca mi madre se había “despedido” de mi, ¡nunca!, les juro, nunca me había separado de ella.

Pero, paso el tiempo, no sé cuanto, y como siempre lloré para pedirle a mi mami nuevamente mi alimento, y ¡Oh Sorpresa!, me tomo en sus brazos otra mujer, otra mamá, una intrusa, una espuria. Se hacía pasar por mi mami, pero no era ella, lo raro fue que el líquido que empecé a chupar era igualito a lo que mi mami siempre me daba, y otra cosa, el pezón que sentí estaba frío y aguado. Lloré, lloré con tanto sentimiento que mis suspiros no me dejaban comer. Yo quería a mi mami, y no iba a tolerar que me engañaran. Pero la usurpadora fue paciente y me gano la partida, cedí y empecé con intervalos a comer y a suspirar, a comer y a suspirar, hasta que me quede dormido junto a una camiseta que contenía el olor de mi verdadera madre, eso también me tranquilizo.

Y así transcurrió mi día, comía y lloraba, lloraba y comía, hasta que finalmente mi sensatez le gano a mi coraje. Me “puse en los zapatos” de mi mami y de mi papi, sabía que ellos estaban sufriendo mucho, que no era yo el único y le empecé a tomar cariño a la extraña del pezón frío.

Por la tarde noche de aquel largo día, por fin llegaron mis papás. Yo no quería ni verlos porque todavía mi enojo me ganaba, ¡si!, estaba enojado, me había sentido engañado y abandonado, pero el nuevamente sentir su calor, su ternura, el oír sus voces, el verlos llorar de gusto porque los tres estábamos nuevamente juntos me hizo olvidarlo todo.

Mañana es posible que vuelva a vivir la pesadilla de hoy, pero cada día que pase, me acostumbraré a que algunos días podré comer del pezón cálido de mi madre y otros solamente, a chupar el pezón aguado y frío de una espuria.

Sebastián, G.V.