martes, 13 de abril de 2010

Las Coincidencias


El otro día me hicieron un comentario sobre las Coincidencias. Fenómeno curioso que tiene que ver con la casualidad, con el azar, con el destino e inclusive con la “suerte”. ¿Alguna vez jugaron un jueguito que se llama “Submarino”? Consistía en una hoja cuadriculada con líneas horizontales y verticales. Las primeras se representaban con números y las segundas con letras. El chiste era hundir el mayor número de submarinos, especificándole al contrincante una intersección, por ejemplo, 7C, y si ahí se encontraba el submarino, este se consideraba destruido.

Pues esto de las intersecciones, creo yo, es parte de la vida misma. Es como si avanzáramos por una calle y en otra perpendicular caminara, hacia el mismo sentido, otra persona. Es “posible” que el encuentro se de en una esquina. ¿Por qué hablo de una posibilidad? Efectivamente el fenómeno de la coincidencia se va a dar, pero no necesariamente el encuentro. La primera condición será contar con una percepción suficiente para darnos cuenta, ya que sin ésta, el evento puede pasar desapercibido. De alguna manera debemos estar preparados para la coincidencia, dándose la formula:

Oportunidad + Preparación = Buena Suerte

Imagínense que vamos muy distraídos, pensando en no sé que cosas, como suele suceder en esta gran ciudad, no sólo no nos vamos a dar cuenta de “ese” evento que tenía que ver con nosotros, sino no nos damos cuenta de nada, inclusive del camión que viene a toda velocidad y nos puede atropellar. Aquello en lo que pones tu atención se llena de energía. La atención activa el campo de energía y la intención activa el campo de información. Prestando atención a las coincidencias te ayudará a aclarar su significado. Cuando surja una coincidencia, no la ignores. Pregúntate ¿Por qué sucedió esto?

La intención es el pensamiento de hacer ciertas cosas para sentirnos felices y realizados. Cuando pensamos en algo, lo atraemos, “lo decretamos”, me voy a caer y zas se cae uno, no voy a poder hacer tal o cual cosa y sucede,


En una película que no recuerdo su nombre, hay una serie de hechos que suceden para que un accidente se de. Por una calle va un taxi que tiene un recorrido equis, por otro lado se trata de una persona que sale de sus practicas de baile. Es importante ver los tiempos que tarda en hacer algunas cosas, comprar su periódico, hasta cuando se amarra las agujetas, en fin, todo para que se de la coincidencia y se produzca el accidente.

Entonces aparecen los “hubieras”, que hubiera pasado si se tarda más comprando el periódico, o si no se le hubiera desamarrado la agujeta, pero creo que esos “hubieras” no existen, las cosas pasan porque “tienen” que pasar, no como una fatalidad sino como una atracción. ¿Han oído hablar de la Ley de la Atracción? De alguna manera las cosas que nos suceden son atraídas por nosotros. Si nos va mal en la vida, tenemos que revisar que estamos haciendo para que nos vaya mal, lo mismo cuando nos va bien, algo hacemos para ello.

Y esta Ley de la Atracción tiene que ver con que somos seres de energía, atraemos energías negativas o positivas según nuestra carga personal. Otra ley que tiene que ver con las coincidencias es la Ley de Causa y Efecto. Si hacemos equis cosa es muy probable que nos suceda esto.

Nosotros de alguna manera hacemos nuestro camino, como dice la canción de Serrat, pero en ese camino suceden cosas (Coincidencias) que van a terminar dando respuesta a nuestra búsqueda tanto inconsciente como consciente.

Entonces no existe un destino como tal, como dice el refrán: “El que nació para maceta, del corredor no pasa”. Claro que las condiciones originales van a pesar y mucho, el esfuerzo por llegar a ser mejor y diferente es mayúsculo, pero si se puede cambiar. Vean a Don Benito Juárez, que de indio llego a ser presidente de la republica.

El trabajo es tuyo, pero las coincidencias ayudan, no estamos solos.

Es cuanto

jueves, 8 de abril de 2010

"Vaso vacío o lleno"


Hoy les quiero hablar de un tema que titularé: “El Proceso del Manejo de los Vacíos” o que también pudiera ser de los “Llenos”. Lo que quiero decir, es que podemos hablar, por ejemplo de un vaso vacío o un vaso lleno. Pero ese vaso no es para líquidos, sino para mostrar diferentes niveles de necesidad del otro. Cuando el vaso está vacío es que necesitamos mucho del otro y cuando está lleno, es que estamos llenos del otro.

Es como por ejemplo esa frase que dice: “Un vaso medio vacío o medio lleno”. Estamos hablando de cómo vemos la vida, y qué Actitud tenemos ante ella. El vaso al que yo me referiré nos habla de la necesidad que tenemos de una persona, de cómo la extrañamos cuando no la vemos y cómo podemos estar hartos de ella o de él, cuando pasamos “demasiado” tiempo juntos.

Pero cada quién contamos con un tiempo muy personal de llenar o vaciar ese vaso. Voy a ejemplificarlo con una relación de novios adolescentes. Cada quién tiene una necesidad diferente de estar con el otro, pero en este caso, es posible que ambos mantengan similares tiempos y necesidades. Se hablan por teléfono para ver cómo amanecieron, se ven en un punto para irse juntos a la escuela, en cada descanso o recreo están juntos. A la salida nuevamente se van juntos, y es probable que hagan la tarea en la casa de ella y sólo hasta que la “suegrita” lo corra porque ya es muy tarde, el novio estará ahí. Pero al llegar a su casa, el novio le llamará por teléfono diciéndole que la “extraña”. Se pasaran horas hablando de tonterías, hasta que muy entrada la madrugada, los “tortolitos” se despedirán, con un interminable “hasta mañana mi amor”. Y así, hasta que el “tiempo del enamoramiento” termine y empiece a cambiarlos.

El éxito o el fracaso de una relación, es que de alguna manera, ambos mantengan similares tiempos de llenar o vaciar sus vasos, o que les quede claro esta diferencia y la toleren. Claro que esto no es simplemente un “querer hacerlo”, no, es algo, llamémoslo “Químico”. Es como por ejemplo decir: “En esta relación sí hay química, y en otra no la hay”.

A diferencia de los “noviecitos” existen relaciones con diferentes tiempos. Por ejemplo una pareja adulta, muy rutinaria, que se ven todos los sábado para comer y hacer el amor y como a las 8 de la noche él se va a su casa y el encuentro termina. Ambos vasos quedan llenos. Pero el vaso de él se vacía más lento que el de ella, o sea que ella lo va a necesitar antes que él. Si ella lo llamara por ejemplo, el Domingo, es probable que él no le conteste, porque todavía esta cargado de ella en un noventa y tantos por ciento y todavía no siente la necesidad de estar con ella, en ese caso tendría que pasar una semana.

¿Si me explico? Una cosa es quererse y otra necesitarse y extrañarse. Esto no quiere decir que ella lo quiera más, sino que sus tiempos de necesitarse y de volverse a ver son distintos. Al estar la pareja juntos, ambos vasos se llenan. Están llenos del otro, cada uno tiene su tiempo de vaciarse, de volverse a necesitar. Estarán pensando, y qué con las parejas que viven juntos y hasta trabajan juntos. Pues… ¿qué quieren que les diga? Ni modo, se amuelan. No, ya en serio, cada persona nos llena de diferente manera. Nadie nos puede dar “todo” lo que necesitamos. Una nos dará más amor que otra. Otra más paz, más diversión y entretenimiento, más placer.

O sea que no es sano hablar de una relación “muégano” Pegados todo el tiempo, juntos para todo. Es necesario también buscar nuestro “propio espacio”. Respetar nuestra individualidad y la del otro. Nadie puede pertenecernos, las personas no somos objetos de propiedad, estamos hechos para compartir, no para usarnos.

Cada vez vemos más parejas adultas durmiendo en camas separadas, cuartos separados, casas separadas. Hoy en día aumenta el número de divorcios. Esta situación del compartir con la pareja no es fácil. Imagínense decirle a la esposa: “…como todavía sigo muy lleno de ti, nos vemos hasta mañana”. Hay que aprender a convivir con la pareja, saber sus diferencias por género y darse cuenta de este vaciado y llenado de sus vasos.

Otros ejemplos pueden ser cuando tenemos mucha sed, el vaso que nos la va a quitar en mayor proporción será el primero, el segundo bajará, así hasta llegar a uno, que no sólo no nos cause placer, sino nos deje una sensación de desagrado. Esto nos lleva a buscar relaciones de calidad, en donde verdaderamente necesitemos a esa persona porque nuestro nivel está alto y el de ella también. No quiero decir con esto que la primera esposa es de calidad y las demás no, sino que es importante buscar nuestros momentos de calidad en ambos.

Pareciera ser que las parejas necesitamos ser iguales, o por lo menos parecidos para que funcionemos cordialmente. Ellas nos reclaman porque nos dicen más veces que nos aman y nosotros a veces, o casi siempre, utilizamos otros mecanismos para decir nuestras querencias. Otro ejemplo es cuando buscamos, en las relaciones sexuales, que nuestros orgasmos sean al mismo tiempo. No tiene que ser así, es más saludable el compartir nuestras diferencias y con ello enriquecemos la relación.

Observamos que es más fácil ser animal que ser humano, porque ellos traen un “chip” integrado a su conducta y forma de ser, hacen lo que tienen que hacer, nunca verán a un chimpancé creerse jirafa, por ejemplo, ni tampoco acudirán al psicólogo para resolver su situación. En cambio nosotros, a pesar de que también poseemos algún tipo de “chip”, somos extremadamente complicados, o más bien, nos hacemos más complicados.


Yo creo que a los seres humanos nos hace mucha falta contar con una guía, con una orientación o preparación para enfrentar nuestras diferentes etapas en la vida. Creemos que las cosas se dan en automático, que las vamos aprendiendo sobre la marcha, al “ahí se va”. No, los resultados serían muy diferentes si la gente estuviera más preparada, porque esta preparación nos da conciencia.

En fin, como ustedes ven, esto del vaso vacío o lleno es un tema interesante que nos puede ayudar en nuestra relación a comprender nuestras diferencias, por hoy es todo, hasta la próxima.

domingo, 28 de marzo de 2010

Casi un Luis Miguel III, Sebastián I


Es curiosa la vida, lo que vamos aprendiendo de ella, la forma en que empezamos a vivir “sin conciencia”. En un simple ahora, en un presente continuo, en donde aún no se forma un pasado y el futuro es lejanísimo. “…el viernes vamos a la feria” ¿Hasta el viernes?, ¡Nooooo! Y todos los días preguntamos si ya es viernes. (Así son los niños), así somos todos en un principio.

Quiero dedicar este post a mi nuevo nieto Sebastián I, un casi Luis Miguel III y voy a dividir la historia en cuatro momentos, que creo son muy significativos.

El primero fue cuando supe que mi nuera estaba embarazada. Antes se acostumbraba decir que sólo la esposa lo estaba, ahora los nuevos matrimonios se dicen: “estamos embarazados” como un signo de vivir esto juntos. Antes, en mis tiempos, los hombres casi no nos metíamos en el mundo de los bebés, era cosa de mujeres, ahora los tiempos han cambiado y la pareja es más “pareja”. Inclusive mi hijo va a cursos de la “Liga de la Leche” para aprender cosas de bebés, y la verdad a mi se me hace esto padre. Hay casos en que el esposo tiene algunos “síntomas” de embarazo, bueno, eso si se me hace algo exagerado. También antes se decía, ¿Cuándo se “alivia” tu mujer? Pues si no esta enferma, esta embarazada. En fin, cada quién con sus costumbres.

Bueno, el segundo momento fue cuando supe que era “Niño”, (cuando dejó de ser un feto y se convirtió en una persona – 25 Nov). En ese momento pudimos saber que era Sebastián y no Renata (como le hubieran puesto si fuera niña). Claro que antes esto no era posible, no había los medios para saberlo, con el famoso ultrasonido, y sólo hasta el nacimiento era cuando, en los cuneros, se descubría la verdad. Porque los hombres no nos dejaban entrar a la sala de partos, nos quedábamos afuera, angustiados, fumando como “chacuacos”. Ahora mi hijo pudo, no sólo entrar, sino filmar el nacimiento. Cuando tuve oportunidad de verlo, no pude detener una lágrima, que oculte disimuladamente para que no se me notara, (con eso de que los hombres no lloran). Ven como algunas cosas han cambiado para mejorar.

Ya llevamos dos, primero saber que existía, segundo saber que era, y tercero el nacimiento (20 Mzo). Conocerlo, tenerlo en mis brazos, aunque algo torpes, pero al fin y al cabo abrazarlo mío. Sentir su piel tersa y suave, comparar el tamaño de mi mano con la de él, ver las pecas de mis manos, que reflejan los años y descubrir sus diminutas manitas arrugadas por los nueve meses del mundo acuoso donde vivió. Sentirlo extraordinariamente vulnerable, indefenso y tierno. Sentirlo parte mía.

Claro que Sebastián es ya una realidad, pero algo falta para que se cumplan estos cuatro momentos. Falta que despierte y me diga ¡HOLA!, aunque sea con una sonrisa suya, que pueda ver su alma a través de su mirada, que pueda sentir, que en ese cuerpecito que le toco, hay algo por dentro más que lo que vemos. “Conocerlo en Persona”

lunes, 22 de marzo de 2010

Alicia en el pais de las maravillas



Hace un rato que no escribo un post porque mi musa se encontraba lejos de la actividad creadora, o mejor dicho, en la total flojera escribana. No sólo esa flojera mental, sino una inactividad vivencial que contar.

Pero pensándolo bien, no se necesita contar necesariamente una vivencia, podría ser un cuento, hacer trabajar mi imaginación para inventar una historia. Y hablando de historias, el otro día fui a ver la película de “Alicia en el País de las Maravillas” de Tim Burton, me pareció sensacional, mágica, entretenida, con unos extraordinarios efectos especiales y verla en 3D es transportarse con Alicia a su viaje.

Cuando vi la versión original de Lewis Carroll realizada por Walt Disney en 1951, no recuerdo que edad tenía, y haciendo una comparación con la de Tim Burton, me pareció la primera una “fumada”. Tal vez haya sido la edad, la que determinó el interés por esta última.

El multifacético Johnny Depp que sale de Sombrerero Loco está estupendo, así como la Oruga Azul, el Gato Cheshire, el Conejo Blanco, las reinas Roja y blanca, el Sabueso que parece de verdad, la flora ambientada con flores con rostro, las patas de los muebles son animales esclavos, en fin, una ambientación extraordinaria. No sé porque, pero los que no me gustaron mucho fueron los “soldados naipes” en esta versión

En estos tiempos de múltiples crisis, creo sano salirse un poco de la “realidad” y viajar con la imaginación a mundos como el de Alicia, sobre todo cuando a veces vemos que parte de esta realidad contemporánea apesta, y no estoy hablando de esconder la cabeza como un avestruz.

Ya sé lo que pensaron, que negativismo, pero simplemente observen:
Las noticias en la TV y en los diarios, el conteo de muertos en la guerra contra el narcotráfico, la creciente drogadicción en los jóvenes, el bajo nivel de nuestro sistema educativo en México, (claro no se podía esperar más con una kafkiana lideresa como nuestra ilustre “Maestra” Elba Esther Gordillo que no sabe ni leer), los altos ratings de los reality shows, las telenovelas de TV Azteca y Televisa, la eterna crisis económica y el desempleo, las guerras actuales en diferentes partes del mundo, los partidos políticos en busca de poder, la impunidad de los funcionarios públicos, las muertes de Juárez, algunos altos líderes pederastas de la Iglesia Católica, la discriminación general - que por ser negros o prietos, que por ser feos, que por ser gordos, que por ser gays -, y podría seguirme muchos párrafos más, pero con esto basta.

Claro que no todo es así, tal vez sólo un muy alto porcentaje, pero lo que resta lo podemos disfrutar: Un “tequiero” cercano, un atardecer frente al mar, el nacimiento de un nuevo nieto o quizás de un hijo. El arte en sus diferentes representaciones como el Réquiem de Mozart, lo barroco de Bach y Handel, la maestría de Beethoven. La poesía de Sabines y su búsqueda de Dios… (Nunca lo he encontrado, el día en que lo encuentre me quedaré callado), la triste vida de la Tía Chofi y otras. La blanca Comala en Pedro Páramo de Juan Rulfo. El mundo de la cinemanía con obras como: Cinema Paradiso de Giuseppe Tornatore, la imaginación de Roberto Benigni en la Vida es Bella, la poesía japonesa en Las Flores del Cerezo de Doris Dorrie y los Violines en el Cielo de Yojiro Takita, la voz sobrecogedora del pequeño Jean Baptiste Maunier en Los Corista de Christophe Barratier y su otra extraordinaria película de Paris 36 , el guión de Tom Schulman en La Sociedad de los Poetas Muertos, la actuación sobresaliente de Peter O’toole desafiando a la muerte en Venus, una de las últimas de Lee Daniels con la novata actuación de Gabourey Sidibe en “Precious”. Podríamos mencionar tal vez cientos de excelentes películas, pero también está el arte en la escultura y la pintura de artistas como Miguel Ángel Buonarroti con “La Piedad”, “El David”, “La Madonna de Brujas”, “El Moisés” así como la pintura de la Capilla Sixtina. Otros grandes como Van Gogh, Rembrandt, Botticelli, Leonardo y muchos más.

Como ven, el arte ennoblece el espíritu y nos hace sentir más humanos. Otra forma de integrarnos al cosmos, es aprender de la naturaleza, observar su ritmo y belleza.

Creo necesario despegarnos de la televisión y salir a buscar lo que realmente somos.

Por hoy es cuanto.

miércoles, 17 de febrero de 2010

"EL CLUB DE LOS ABUELOS"


Hay muchos tipos de espacios en donde las personas se reúnen con fines diversos. Que el Club de los Solteros, que los clubes deportivos, que los de la Tercera Edad, que los clubes nocturnos, y muchísimos más.


Pero por qué pensar en un club para abuelos. ¿Se acuerdan del Club de Tobi? Niños que se reunían en un lugar especialmente hecho por y para ellos, para platicar de sus cosas, organizar travesuras, sentirse parte de un grupo, en donde estaba prohibido la entrada de las niñas. Pues ahora imagínense que este grupo de niños integrarán a su club a sus abuelos. ¿Sería posible?


Definitivamente Si. Los abuelos pueden pasar a ser los mejores amigos de sus nietos, cosa que sus padres no podrán serlo, quizá sólo hasta cuando crezcan y se independicen de la figura de autoridad.


Claro que esta amistad entre nietos y abuelos no se da por "arte de magia", se gana. Los abuelos se ganan ese cariño. Muchas personas ni se imaginan de lo que estoy "hablando" porque no son abuelos. Una vez di una conferencia que intitule: "El Mundo Mágico de los Abuelos" en donde se vió que una de las maravillas que nos pasan en la vida, a determinada edad, es la posibilidad de ser abuelos.


Todo lo resume esta frase:

"Si hubiera sabido lo maravilloso que es tener nietos, los habría tenido primero"

Acuérdense que pasamos por algunas crisis en nuestra vida: La Crisis en la Adolescencia, la del "Nido Vacío" cuando los hijos se van y la pareja queda sola, que la Crisis por Jubilación, que la Crisis Existencial, etc.


Pero hay un momento en que pareciera que estamos de más, que ya no tenemos cabida en un mundo de jóvenes, que los "rucos" no servimos para nada, que ya terminamos lo que teníamos que hacer y un sin fin de tonterías más.

... Y pasando por esta crisis, de pronto... llegan los nietos con un enorme potencial para volver a sentirnos queridos, útiles, divertidos, necesitados.


Normalmente esta posibilidad de ser "buenos" abuelos se da cuando nosotros los tuvimos. Aprendimos el camino y ahora nos toca hacer el papel de ellos. Y no siempre sucede que queramos por igual a nuestros cuatro abuelos; yo recuerdo con mucho cariño a mis abuelos maternos y a mi abuelo paterno no lo conocí, pero por lo que me cuentan hubiera sido padre conocerlo.


Ahora tengo dos increíbles nietos y estoy embarazado de mi tercero. Sí, leyeron bien, desde que supe que iba a ser, ya lo estoy "saboreando" de hecho ya le escribí una carta, su primera carta.


Pero regresando al Club de los Abuelos, el martes pasado volví a dar una plática intitulada "Mis Abuelos, mis mejores amigos", y uno de los asistentes nos comentó: Hoy tenía un compromiso muy importante de trabajo, pero mi nieto me recordó lo de la plática en su escuela y me puso una "carita" que no me pude negar y cambie mi compromiso "importante" para otro día.


Son dos cosas que se juntan importantes para los niños: sus actividades escolares y sus abuelos. Los mejores promotores del evento fueron los niños: "Oye abuelo (a) el martes va a ver una plática para ustedes, no puedes faltar". La sorpresa de la reunión fue lo de la creación del Club de los Abuelos, que les encantó la idea. En este club, a comparación del de Tobi, aquí sí se van a invitar a los papás y por supuesto serán bienvenidos los nietos.


Estoy muy emocionado con la idea porque es un proyecto muy creativo, ya les iré contando lo que pase. Por hoy es todo, pásenla bien.

martes, 9 de febrero de 2010

Y al mirarte me miro sintiendo...


Pretendo hacerte el amor toda la noche,

fijando mis ojos en tus pupilas ardientes,

hasta que mi mirada termine mirándome,

y la luna agotada se acerque entre los dos.


Quiero besarte despacio reconociendo tu cuerpo.

Recorriendo con mi lengua tu piel.

Erizando con mis dedos tus emociones dormidas

hasta encontrar en tu boca mil besos.


Y volver a empezar este recorrido una y mil veces,

siempre terminando en ella, siempre con ella empezando.

Tocarte suavemente y a veces atreverme a hacerlo no tan

suave, para que sientas intensamente mi suavidad.


Abrazar tu cuerpo desnudo con tal fuerza,

como si quisiera fundirlo en el mío.

Con mi boca, chupar el lóbulo de tu oreja hasta hacerla

enrojecer, y ahí, aprovechando la cercanía, poder decirte

cosas que eroticen tu oído.


Y sentir el intenso calor de mi piel junto a la tuya.

Dejar que tus pechos suaves rocen mi corazón, y de vez en vez,

chupar tus pezones erectos, jugueteando con mi lengua en su dureza.


Y ser irreverente con tu intimidad,

introduciendo suaves toques que busquen tu firmeza,

hasta escuchar los gemidos orgásmicos

en esa noche que es nuestra.


Saborear la desnudez con el sentir de nuestras manos traviesas,

empezando por tus pìes y subiendo dócilmente por esas piernas suaves y tersas

hasta llegar a tus nalgas,

intermedio para hurgar su sensualidad.


Recorrer tu larga espalda con pases profundos y firmes,

acompañado de besos y caricias, haciéndola participe

del agasajo sensorial.


Y buscar no terminar nunca, alargando el placer con un

erótico preludio.

y ya, finalmente en la noche,

quedarse abrazados con la luna

domingo, 3 de enero de 2010

Me olvidaré de tí para reinventarte


Pareciera que mis sentimientos sólo viven en mi cabeza y ahí reposan como sintiéndose protegidos. Hace un buen tiempo que no sentía esa sensación un poco más abajo de mi razón y el otro día estaba cerca, según dicen, cerca del corazón.

Ya no me importa el por qué de los porqués, sólo quiero dejarme sentir la vida, como siendo parte de la vida misma. Siendo parte de algo que es más que yo, y al alejarme de mi, descubrir lo mío, más vivo de lo que no es.

Es curioso, pero hoy repaso las fotos que todavía no me he tomado, esas que aún no existen, porque ahora no espero que el futuro llegue, más bien es parte de un ahora vivo que nunca será del ayer.

Todavía no sucede pero ya lo vivo historia,
y lo saboreo hoy sin importarme más nada de lo de ayer vivido.
Ya borré los besos fallidos de un ayer casi no mío,
que hoy renacen nuevos,
éstos besos, nuevos míos.

Y tu piel no la recuerdo hoy,
porque hoy,
está en mí redescubrirla nueva,
así de nueva, como la extraña mía nueva.

Olvidé casi todo de ti,
porque quiero hoy inventarte de nuevo,
quiero hoy mirarte,
no con mis recuerdos,
sino con mis ojos de hoy, mirarte quiero.

Sólo una cosa jamás olvidaré de ti,
y es esa tu alma siempre tuya,
esa que no se inventa,
esa que no se confunde,
esa que sólo tiene que ser la misma.

Ya no vamos a construir una historia
con personajes, diálogos y caretas.
Sólo caminaremos de la mano, con las olas del mar acariciando nuestras tristezas y sueños,
y con el sol acompañando nuestro andar.

Vamos a olvidarlo todo,
y a crear una parte de nuestras vidas nuevas
para aprender a sonreírle a la vida
dejando que nuestras sombras duerman,
lo que ya les toco vivir.

Luis Miguel